Xul Solar
Troncos, 1919
Dos Mestizos de Avión y Gente
1935
Poco más de veinte años después de haber realizado Dos mestizos de avión y gente, Xul se extendió, en “Propuestas para más vida futura: algo semitécnico sobre mejoras anatómicas y entes nuevos”,1 sobre uno de los temas que lo habían ocupado durante las dos décadas anteriores: la posibilidad de perfeccionar las capacidades y funciones del cuerpo humano y de sus órganos. En 1957 se trataba de hacer el racconto desde un punto de vista científico y tecnológico, lo que, visto hoy, era posible en el contexto de la Guerra Fría, retomando –según él mismo lo declaraba– lo que ya antes había anticipado y discutido.
De las cinco opciones que indicaba en su artículo, en tres de ellas existían puntos en común: en la primera, se trataba de apéndices agregados al cuerpo (resortes en las plantas de los pies o ruedas unidas por ejes a las piernas y a los brazos); en la segunda, proponía “tubos-tentáculos lactóforos”, esto es, mujeres con grandes mamas para alimentar simultáneamente a una gran cantidad de lactantes en un mundo superpoblado, y, en la tercera categoría, incluía, como miembros complementarios del cuerpo, una gran cola o “musculosa cauda”, a la que sumaba la generación en la espalda de una bolsa de piel inflable como un globo que le permitiría también elevarse, y a todo ello agregaba el desarrollo de largos “brazos, como sostén de paracaídas, o mejor, alas”, para concluir luego que el deseo de volar en el ser humano era algo innato a él. Cada una de estas categorías implicaba, desde un desarrollo consciente, un proceso evolutivo a lo largo de siglos, a diferentes niveles de intervención científica y/o tecnológica sobre el cuerpo humano.
Si sus propuestas teóricas eran, según él, en algún caso cuestionables en cuanto a sus posibilidades de realización, la cuarta categoría –“Combinación y creación libre de seres imaginarios en literatura, artes plásticas, teatro y cine”–, aunque también discutible en su propio tiempo, era la que estaba en el origen de sus investigaciones. Era ella la que le había dado la posibilidad de pensar el perfeccionamiento del cuerpo humano en tanto la “fantasía exige libertad, bajo ciertas leyes poco estudiadas”.
“Vuelmakinas”, mestizos e híbridos de avión y gente, “man aviones”, fueron algunos de los términos empleados por Xul para identificar a aquellos actores de su narrativa en un conjunto de cinco dibujos con lápices de colores y dos acuarelas realizado entre 1935 y 1936. Se trata de obras en las que aquella libertad que exige la fantasía encuentra su expresión, y en las que uno puede ver en acto sus propuestas teóricas verbalizadas años después. Por otra parte, si en general la obra de Xul Solar puede ser entendida como un texto narrativo en imágenes, hay algo que, en el caso de Dos mestizos,seguimos ignorando. Es probable que la acción que tiene lugar en el dibujo no solo se relacione con el resto del conjunto, sino que, además, el conjunto en sí integre una única estructura narrativa.
En el caso de Dos mestizos de avión y gente –aunque lo que afirmamos aquí se aplica en gran medida al resto del conjunto mencionado–, Xul partió precisamente del reconocimiento de esa necesidad del hombre de volar y tomó como modelo aquello que encuentra su origen en las famosas propuestas de Leonardo da Vinci, que ocuparon la imaginación técnica y científica a lo largo de los siglos hasta principios del XX. Sin embargo, sus mestizos –fusión entre hombre, pájaro y ornitóptero– no están exentos de ambigüedad en tanto se trata de híbridos de hombre (extremidades superiores e inferiores), pájaro (cabeza y pico) y máquina (alas artificiales articuladas y apéndices agregados al cuerpo, como ruedas, además de hélices, escaleras y anclas adosadas a un torso complejo que es, a la vez, contenedor y generador de la energía necesaria para sostenerse en vuelo más tiempo). Es cierto, además, que el espectador/lector actual desconoce cuál es el sentido de la acción (beligerante) que tiene lugar en un escenario preurbano: en el plano de la tierra los hombres corren, se caen, se esconden, agitan sus brazos y alguno observa expectante aquello que sobrevuela en el cielo. Existe un enfrentamiento entre esas “vuelmakinas” y los hombres, y es clara la superioridad de las primeras sobre los segundos, no solo en términos tecnológicos, sino también en su construcción: el hombre es apenas un esquema.
Y aunque seguimos ignorando el sentido de ese enfrentamiento entre hombres y máquinas, lo más importante a tener es cuenta es que fue precisamente la libertad que da al artista la imaginación creadora la que le permitió hacer su proposición. Pero para hacerla era necesario pensar primero que el cuerpo humano no es perfecto y que el artista creador tiene la capacidad de perfeccionarlo, y, finalmente, que es necesario actuar en consecuencia. Otra vez aquí nos encontramos frente a esa búsqueda de perfección que está en el fundamento de la mayoría de las creaciones (o recreaciones) que Xul Solar formuló.
Texto de Patricia M. Artundo
Notas
1. Xul Solar, Alejandro, “Propuestas para más vida futura: algo semitécnico sobre mejoras anatómicas y entes nuevos”, Lyra, Buenos Aires, año 15, nº 164-166, 1957, pp. 31-33, recogido en Artundo, Patricia M. (org.), Xul Solar: entrevistas, artículos y textos inéditos, Buenos Aires, 2005, pp. 146-151. ↑