Stern estudió dibujo y tipografía en la Escuela de Artes Aplicadas de Stuttgart a principios de los años 20, y luego se mudó a Berlín para estudiar fotografía con Walter Peterhans. Sus inicios profesionales, junto a su socia Ellen Auerbach, estuvieron ligados a la publicidad y a la fotografía, siendo la combinación de fotografías y elementos gráficos un recurso muy frecuentado en la creación de sus piezas dirigidas a la promoción de productos de consumo. El año que Stern pasó luego en los cursos de fotografía de Peterhans en la Bauhaus sin dudas dejó huellas en su concepción de las artes aplicadas y su valor cultural. Al instalarse en Buenos Aires junto con su entonces marido, Horacio Coppola, abrieron, asociados al pintor, grabador y diseñador español también en el exilio Luis Seoane, un estudio de publicidad moderna. Pero el contexto y los programas gráficos y publicitarios de la ciudad estaban muy distantes de los europeos de preguerra, por lo que el estudio cerró bien pronto. No obstante, ni el trabajo gráfico ni el fotomontaje desaparecieron del horizonte creativo de Stern. Piezas como la tarjeta de invitación a su exposición de fotografías en la galería Müller (1943) o la cubierta de la segunda edición del libro Buenos Aires 1936. Visión fotográfica, de Horacio Coppola (1937), entre otras, trazan la continuidad entre esa formación europea y sus hoy célebres fotomontajes que ilustran los sueños de las lectoras encargados y publicados por la revista Idilio.

Esta pieza marca un hito en el trabajo de montaje fotográfico de Stern, a la vez que pone en evidencia su afinidad con Madí, una de las agrupaciones participantes de la vanguardia constructiva de los 40 en la Argentina. El grupo formado por Gyula Kosice, Carmelo Arden Quin y Rhod Rothfuss realizó dos exposiciones en 1945, la primera de ellas en casa de Enrique Pichon-Rivière y la segunda en la de Stern, ocasión en la que ella hizo una foto grupal de los participantes de la exhibición. Grete Stern, formada en la Bauhaus, fotografió la obra de algunos de ellos, y en 1947 publicó el fotomontaje Madí en el segundo número de la revista Arte Madí Universal, dirigida por Kosice. El grupo Madí se enmarcaba en la tradición constructiva, al igual que la Asociación Arte Concreto-Invención (AACI), otra formación de la saga invencionista porteña derivada de la revista Arturo. A diferencia de la AACI, que enfatizó el modelo ruso en términos estéticos y políticos, Madí articuló las certezas constructivas con aspectos destructivos, lúdicos y gestos irreverentes y desprejuiciados heredados de Dadá.

El montaje tiene por base una fotografía de la plaza de la República: en el primer plano destacan una enorme letra M del cartel publicitario de la relojería Movado y, en diagonal, la baranda de la ventana donde se ubicó Stern. Sobre esa línea, y siguiendo el estilo tipográfico de la marca, la fotógrafa pintó las otras tres letras de la palabra Madí. La inmensa insignia se impone delante del Obelisco porteño –la estructura abstracta y geométrica diseñada por Alberto Prebisch para conmemorar el 400º aniversario de la ciudad– marcando un anclaje local en el programa internacionalista de la vanguardia concreta. En distintos textos o entrevistas, Kosice se atribuye diferentes grados de responsabilidad en la concepción y ejecución de la pieza.1 También, en algún caso, afirmó que esa “M” iluminada con neón lo llevó a utilizar este gas para sus esculturas lumínicas o, a la inversa, que su interés por ese cartel radicaba en que ya estaba trabajando con él.

En todo caso, la combinación de una vista urbana con tipografía recuerda dos trabajos previos de Stern, ambos de 1937. El primero de ellos es la tapa del libro Buenos Aires, de Horacio Coppola, diseñado por Atilio Rossi (reedición del de la Municipalidad de Buenos Aires publicado en ocasión de los festejos del 400º aniversario de la ciudad, cuando el Obelisco fue emplazado en la avenida 9 de Julio). Consiste en una vista aérea de Buenos Aires sobre la cual Stern colocó, en falso relieve, letras recortadas de otras vistas urbanas, conformando el nombre de la ciudad y del libro. El otro es el fotomontaje para Campo Gráfico, la revista dirigida por Atilio Rossi. En este caso, el texto “campo gráfico” se encuentra fuera de la imagen de la ciudad, mientras que sobre ella se ubican unos tipos móviles que, por su estructura y la sombra que proyectan, se asemejan a edificios. Al apelar a la combinación de fotografía urbana con tipografía, todos estos trabajos dan cuenta de la integración de la comunicación, la cultura de masas y la vida en las grandes urbes en la concepción de Stern. Esto explica su afinidad con el grupo Madí. Stern, en cuanto emigrada formada en la Europa de entreguerras y vinculada a la Bauhaus, resultó sin dudas un fuerte referente para muchos jóvenes artistas argentinos.

Texto de Verónica Tell

 

Notas

1. Cf. Kosice, Gyula, Arte Madí, Buenos Aires, Ediciones de Arte Gaglianone, 1982; Kosice, Gyula, Autobiografía, Buenos Aires, Asunto Impreso, 2010, y Gyula Kosice en conversación con Gabriel Pérez Barreiro, New York - Caracas, Fundación Cisneros/Colección Patricia Phelps de Cisneros, 2012.

Madí-Ramos Mejía, 1947

Ficha técnica

Titulo: Madí-Ramos Mejía
Año: 1947
Técnica: Fotomontaje sobre papel. Impresa en 1995
25,5 x 23 cm
Nro. de inventario: 2001.151
Donación: Eduardo F. Costantini, Buenos Aires

Fuera de exposición

Bibliografía

Gyula Kosice
Autobiografía
Buenos Aires
Asunto Impreso
2010

AA.VV.
Arte abstracto argentino
Buenos Aires
PROA
2003

Adriana Lauría
Arte abstracto argentino
Buenos Aires
PROA
2003

Marcelo Pacheco
Arte abstracto argentino
Buenos Aires
PROA
2003

Gyula Kosice
Arte Madí
Buenos Aires
Ediciones de Arte Gaglianone
1982

Jorge B. Ribera
Madí y la vanguardia argentina
Buenos Aires
Paidós
1976

Jorge B. Rivera
Madí y la vanguardia argentina
Buenos Aires
Paidós
1976

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