El período en el que León Ferrari vivió en el exilio en San Pablo (1976-1991) se caracterizó por una búsqueda permanente de nuevas experiencias, entre las que, además de retomar su obra abstracta abandonada hacía ya diez años, en 1965 –lapso en el que se abocó a la ejecución de arte político–, incorporó técnicas nuevas vinculadas a la reproducción múltiple. Es en ese período cuando el artista decide dedicarse profesionalmente al arte, luego de veinte años de alternar la producción artística con su trabajo de ingeniero.

Sin título corresponde a una profusa serie de esculturas realizadas en la ciudad de San Pablo a partir de 1977. Estas obras, de variadas medidas y formas, a las que Ferrari, en una entrevista de 1979, denomina “geometrías sensibles”,1 continúan las indagaciones que comenzó en sus piezas abstractas hechas con acero inoxidable en los 60, luego de haber experimentado con distintos materiales, como arcilla, cemento, madera y cerámica, desde mediados de la década del 50.

Abundan en el período paulista los apuntes personales para su ejecución, donde se registran los cálculos matemáticos, los espesores de las varillas y los minuciosos diseños que anteceden a la materialización de estructuras escultóricas que, a veces, superan los cuatro metros de altura.

Se puede observar una articulación entre estas producciones en tres dimensiones y distintos dibujos y grabados que el artista realiza en aquella época.

El entrelazamiento de líneas soldadas conforma una construcción que alterna, en un equilibrio dinámico, el vacío con las finas líneas verticales que configuran estructuras ascendentes vistas desde sus cuatro lados. Ferrari utilizó en la mayoría de los casos soldadura de plata para las uniones de los elementos en metal, y produjo obras de pequeño y gran formato. Estas varillas rectas y soldadas anticipan otra importante serie de esculturas abstractas que llamaría “instrumentos musicales”, por la vibración producida a partir de la manipulación y el movimiento de sus elementos.

Aracy Amaral se refirió a las obras del período como

...verdaderos núcleos suspendidos en espacios contenidos, el infinito aprisionado en prismas, en expansión vertical o en multidireccionales irradiantes. Eran semejantes a construcciones de pequeñas direcciones, como maquetas de edificios imaginarios, que reflejan la profundidad visible del espacio prismático a través de sus estructuras, en las cuales la luz también incide, transfigurando esos tenues elementos lineales, organizados en forma musical y poética, simultáneamente.2

La incidencia de la luz fue fundamental en el modo de montar las obras en aquel período. Sin título formó parte de una gran muestra del artista realizada en el Museu de Arte Moderna de San Pablo (1980), en la cual, entre las distintas piezas exhibidas, se encontraban muchas de las esculturas de reciente producción en ese entonces. Éstas se expusieron apoyadas sobre bases rectangulares que irradiaban luz blanca de su interior.

Las obras de acero inoxidable fueron fotografiadas a medida que se creaban, no solo para el registro sistemático de sus producciones –habitual desde sus inicios en el arte y efectuado por diversos fotógrafos–, sino porque Ferrari, incursionando en el terreno de la fotografía, experimentó haciendo tomas desde distintos ángulos y, sobre todo, adoptando primeros planos que captaban detalles de interiores de las piezas y daban lugar a imágenes abstractas plenas de movilidad y dinamismo.

Los vínculos con artistas tales como Alex Fleming, Carmela Gross, Julio Plaza, Regina Silveira y otros produjeron una inclusión rápida en el campo artístico paulista, y realizó su primera exposición, llamada Escrituras imposibles, en 1978, en la Pinacoteca do Estado de São Paulo. Estos artistas abrieron nuevas posibilidades creativas en la obra de Ferrari, donde la práctica experimental estuvo a la orden del día, sobre todo con medios de reproducción mecánica: arte con fotocopias –xerografías–, grabados y heliografías, que conformaron un repertorio de piezas construidas con el contrapunto del arte único e irrepetible. Ferrari reflexionó en experiencias concretas de su trayectoria sobre este aspecto de la solemnidad del arte, sin por ello dejar de crear otras obras singulares y auténticas que daban forma a sus búsquedas ilimitadas sobre la creación.

Texto de Andrea Wain

 

Notas

1. Sin firma, “Ferrari e sua arte cheia de variantes”, Fohla de São Paulo, 30 de mayo de 1980.

2. Amaral, Aracy, “León Ferrari: los años paulistas (1976 - ca. 1984)”, en Giunta, Andrea (ed.), León Ferrari. Retrospectiva. Obras 1954-2004 (cat. exp.), Buenos Aires, Centro Cultural Recoleta y Malba - Colección Costantini, 2004, p. 52.

Sin título, 1979

Ficha técnica

Titulo: Sin título
Año: 1979
Técnica: Alambre de acero inoxidable y soldaduras de plata
102 × 39 × 42 cm
Nro. de inventario: 2001.79
Donación: Eduardo F. Costantini, 2001

Fuera de exposición

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