Relieve es una obra compuesta por varios de los elementos que se encuentran en el foco de atención de las propuestas del arte concreto de los años 40: el soporte rígido, el fondo de color plano, las formas de madera recortadas y pintadas, ensambladas sobre el fondo –a mitad de camino entre el coplanar y el relieve–, y la incorporación de una placa de vidrio parcialmente pintada y unida con tornillos al soporte. La inclusión de ciertos materiales no tenía como finalidad únicamente la innovación material-formal, sino que además proponía la indagación sobre la percepción visual y el espacio circundante. Ambas cuestiones fueron centrales en la producción artística de Gregorio Vardánega, y encontraron diversas maneras de manifestarse a lo largo de toda su obra.

Formado en la Academia Nacional de Bellas Artes, Vardánega se incorporó, junto a Juan Melé y Virgilio Villalba, a la Asociación Arte Concreto-Invención (AACI) (1945), un año después de su creación. Dos años antes, la aparición del único número de Arturo. Revista de artes abstractas (1944) se constituyó como disparador de las vanguardias abstractas rioplatenses. La propuesta lanzada por Rhod Rothfuss desde sus páginas con el artículo “El marco recortado: un problema de plástica actual”1 interpelaba a los artistas y exigía el abandono del marco ortogonal tradicional que continuaba sosteniendo el carácter ilusionista de la pintura. Desde la misma publicación, Carmelo Arden Quin2 instaba a una “creación pura”, introduciendo el concepto de “invención”. La creación artística debía centrarse en la obra como objeto, sin intención de referirse a una realidad que no fuera la propia.

Las diferentes maneras que encontraron los artistas para responder a las problemáticas planteadas dieron lugar a la aparición de los movimientos Asociación Arte Concreto-Invención (AACI), Madí (1946) y Perceptismo (1947), todos los cuales, aun con las diferencias que presentaron sus programas estéticos, se caracterizaron por la incorporación de nuevos materiales y nuevas metodologías de trabajo.

La AACI se afirmó en la objetivación de los materiales que ya estaban en consonancia con la incorporación del arte a la praxis vital y continuaban con los lineamientos previamente inaugurados por el constructivismo ruso, el neoplasticismo y la Bauhaus. En 1930 Theo van Doesburg había acuñado por primera vez el término arte concreto, refiriéndose a un arte que no solo era abstracto, sino que debía desechar los modelos y crear sus propios motivos de composición a partir de formas geométricas y elementos puramente plásticos, pretendiendo lograr de esta manera una real autonomía del arte. La respuesta más inmediata de algunos artistas fue adoptar el marco recortado, entendiendo que si no rompían con la estructura tradicional, el arte seguiría dependiendo de elementos ajenos a su propia realidad. Sin embargo, tanto el marco recortado como la experimentación con coplanares habían conducido a una nueva problemática: la exaltación de la figura, ya que los muros sobre los que se exponían pasaban a cumplir un rol activo imprevisible en relación con las obras. En palabras de Tomás Maldonado –miembro fundante de la AACI y uno de los principales teóricos del arte concreto argentino–, “la disolución del fondo llevaba a una exaltación desmedida escultórica de la figura. Estábamos otra vez en la ‘forma’ del Renacimiento. En la anécdota”.3

En consonancia con las declaraciones de Maldonado, es posible suponer que la obra Relieve nunca estuvo pensada como coplanar, sino que, siguiendo las experimentaciones y teorizaciones de la época, la adopción de un fondo-base blanco homogéneo para esta pieza le permitió al artista plantear una articulación de elementos formales y cromáticos sobre el plano e introducir un elemento difícil de predecir en ausencia de un fondo controlado: el fenómeno visual a través de la placa de vidrio rectangular. El desfasaje producido entre las formas recortadas reales y su ilusión de continuidad a través de la transparencia del vidrio son destacadas a partir de las líneas quebradas que sugieren su continuidad, interrumpiendo la estabilidad visual. La interacción del espectador con la obra es implicada con sutileza a través de la participación en la propuesta perceptiva del artista.

Texto de Sofía Frigerio

 

Notas

1. Rothfuss, Rhod, “El marco: un problema de la plástica actual”, Arturo, nº 1, Buenos Aires, verano de 1944, s/p.

2. Arden Quin, Carmelo [“Son las condiciones materiales...”], Arturo, op. cit., s/p.

3. Maldonado, Tomás, El arte concreto y el problema de lo ilimitado. Notas para un estudio teórico [Zúrich, 1948], Buenos Aires, ramona, edición facsimilar del texto manuscrito, 2003.

Relieve, 1948

Ficha técnica

Titulo: Relieve
Año: 1948
Técnica: Óleo sobre madera y vidrio
74,2 x 52,8 x 4,4 cm
Nro. de inventario: 2001.166
Donación: Eduardo F. Costantini, Buenos Aires

En exposición