Patricia Artundo, en un estudio previo de esta obra, afirma que Ernesto Deira sostuvo que las nueve telas fueron “un homenaje a Bach a partir del film de Stan Brakhage The Art of Vision”. La referencia a Bach es comprensible desde el propio título, que reúne Variaciones Goldberg y El clave bien temperado. Deira estaba casado con la pianista Olga Galperin, discípula de Hubert Brandenburg. Galperin grabó a Albert Roussel (con Eric Alberti) y Cesar Frank (con Nicolás Chumachenko), Maurice Ravel y Claude Debussy, entre otros. Deira debe de haber realizado Nueve variaciones para un bastidor bien tensado1 mientras escuchaba las grabaciones de Glenn Gould (Variaciones Goldberg, de 1955, y El clave bien temperado, de 1963).

Las “variaciones” Deira –línea de bajo ostinato–, en su desarrollo autónomo, llegan a la representación de la figura humana. El dibujo permite formular un pensamiento previo al lenguaje (pensamiento A, en términos de Deira, que incluyó caligrafías y escritura en sus pinturas). Se ha señalado su condición de artista intelectual, lector del Tractatus de Wittgenstein.

Deira coloca rojo en algunos sectores, nota cromática sobre la tela blanca, más la aplicación de pequeñas cargas matéricas en blanco o negro que dan volumen a la superficie. El negro es utilizado para fortalecer pictóricamente las figuras. En el boceto de la obra –también en la colección de Malba– predomina fuertemente la línea automática, que en los bastidores ha sido sometida al control racional a que obliga todo pasaje.

La otra referencia citada es un film experimental norteamericano de Stan Brakhage (1933-2003), The Art of Vision,2 cine no narrativo, con intervención directa sobre el celuloide. La concepción teórica se encuentra claramente señalada por el cineasta en su escrito Metáforas de la visión, de 1963, donde postula un ojo no prejuiciado, inmerso en el mundo vivo.3 El New American Cinema se proyectó en el Instituto Di Tella entre el 3 y el 17 de agosto de 1965, en el marco de las actividades del Centro de Experimentación Audiovisual que dirigía Roberto Villanueva.4 Un mes después –entre el 17 y el 30 de septiembre–, Deira propuso Nueve variaciones para un bastidor bien tensado en la última muestra del grupo en la galería Bonino de Buenos Aires. Fue la despedida con la obra más experimental; en el catálogo se reproducen “los proyectos”, Luis Felipe Noé presenta El Sur y el cómo del ser nacional, Jorge de la Vega, la irónica La mesa de cuatro patas, y Rómulo Macció ¡?!...¿!?. El catálogo tiene dos citas iniciales de Trópico de Cáncer, de Henry Miller –cuya prohibición por obscenidad en los Estados Unidos recién fue levantada en 1964–, en las que se afirma que la tarea que se impone el artista es “derribar los valores existentes, hacer el caos que lo rodea un orden que es el suyo propio…”. Por otra parte, la presencia textual de Miller sugiere la posibilidad de una interpretación sexual de las imágenes, en particular las de Deira. La obra obtuvo el segundo premio en pintura en la III Bienal Americana de Arte, organizada por las Industrias Kaiser Argentina en Córdoba, probablemente apoyado por Aldo Pellegrini, crítico de la reiteración de premios otorgados al arte cinético.

A estas asociaciones, es factible sumar otra: Rayuela, de Julio Cortázar, publicada en 1963, que puede leerse según el orden que el lector desee. La idea de bastidores de posición intercambiable en el montaje comparte esta concepción literaria, que el escritor desarrolló plenamente en 62/modelo para armar, de 1968. Sin embargo, aunque esta disposición dependía de la combinación libre de los nueve bastidores, hay una preferente, que es la definida por el mencionado boceto en papel, también conservado en esta colección.

El último eco es picassiano: Sueño y mentira de Franco. Aquí y allá la línea parece cerrarse en una referencia visual a estos grabados. No de forma consciente. Pero vale la pena apuntarlo, ya que luego de esta obra –conclusiva en lo formal y, a la vez, de tránsito al dominio del espacio– realizó la serie de denuncia de Vietnam. Tal vez, porque ambos son herederos de Goya.

Texto de Roberto Amigo

 

Notas

1. En la retrospectiva del artista de 1984 se registra como 9 variaciones sobre un bastidor bien tensado, 1966; así se catalogó la obra al ingresar a la colección. Se ha consignado desde entonces con ambos títulos. En El estallido de la pintura se reiteran el título y la datación erróneos; está salvado en la cronología.

2. Cf. Camper, Fred, “The Art of Vision, a Film by Stan Brakhage”, 1966 (consultado en línea, http://www.fredcamper.com/Film/Brakhage7.html).

3. Cf. Herrera, María José, “La experimentación en la obra de Ernesto Deira (1961-1968)”, en Deira. Retrospectiva, Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes, p. 14 (en particular las notas 21 y 22).

4. La muestra fue organizada con la colaboración de la Cinemateca Argentina; la selección fue realizada por la Film-Makers’ Cinematheque de Nueva York.

Nueve variaciones para un bastidor bien tensado, 1965

Ficha técnica

Titulo: Nueve variaciones para un bastidor bien tensado
Año: 1965
Técnica: Óleo y esmalte sintético sobre nueve paneles de tela
397 x 631 cm (132,5 x 210,5 cm cada panel)
Nro. de inventario: 2001.66
Donación: Eduardo F. Costantini, Buenos Aires

Fuera de exposición