Donato Ferrari inició sus estudios en Italia, en 1953, en la Accademia di Belle Arti di Roma, y, concomitantemente, empezó a frecuentar el taller de pintura de su profesor Roberto Melli, quien es citado por Giorgio de Chirico en su libro Ricordi di Roma como “un hombre de extrema bondad”. A partir de 1954 y hasta que se recibió, en 1957, asistió a los talleres de pintura de Mario Mafai, a los de grabado de Giorgio Morandi y a las clases de historia del arte de Lionello Ventura. Durante el período de su graduación, y hasta 1959, tomó parte en varias exposiciones colectivas, en algunas de las cuales fue premiado.

Donato Ferrari participó en la vida académica y artística de San Pablo desde su llegada al Brasil. Arribó desde Italia a principios de la década de 1960, y enseguida se relacionó con la vanguardia artística local. En 1963 conoció, en aquella ciudad, a Walter Zanini, profesor de historia del arte de la Universidade de São Paulo (USP), investigador vanguardista y erudito, recientemente nombrado director del Museu de Arte Contemporânea da Universidade de São Paulo (MAC-USP). Junto con éste, intervino en la construcción de un programa para el museo. Su actitud experimental e innovadora fue importante para los proyectos expositivos más estimulantes de la década de 1970.

Fue con Donato Ferrari, por ejemplo, con quien Zanini realizó las muestras de jóvenes artistas contemporáneos, convirtiendo el museo en un espacio de libertad donde la producción y la recepción artísticas se fundían en un mismo lugar. En 1962, Ferrari comenzó a trabajar como profesor universitario en diversas instituciones, y en 1971 pasó a enseñar en la USP, de la que se jubiló como profesor titular. Es evidente cómo la enseñanza y la creación son actividades que se articulan en forma inexorable en su obra.

En los inicios del MAC-USP, pudo llevar a cabo experimentaciones en la museografía, en el diseño de catálogos y piezas gráficas, así como de exposiciones que constituyen referencias para la historia de las muestras de vanguardia en el Brasil. Su nombre está registrado en la organización de exhibiciones experimentales antológicas, como la VI Exposición Joven Arte Contemporáneo (JAC), de 1972.

En 1970, en la muestra Arte-Objeto, en la inauguración del Paço das Artes en la avenida Paulista, Ferrari presentó por primera vez su obra Coprocrílico. Esta instalación consistía en un gran corredor de papel que se cerraba en caracol y ocupaba un área de aproximadamente cuatrocientos metros cuadrados. Este trabajo fue censurado inmediatamente después de la inauguración.

En pleno período de dictadura militar, en 1971, Walter Zanini invitó a Donato Ferrari a realizar una exposición en el MAC-USP y volver a presentar la instalación previamente censurada, junto a obras de las artistas Amélia Toledo y Mira Schendel. En esa ocasión exhibió, además de Coprocrílico, las obras Catálogo dos catálogos, Bolinhas, O valor do objetoO cantoPara os formalistas y36 Situações. En ese conjunto de trabajos se advierte el aspecto multifacético de la práctica artística de Ferrari, que incluye publicaciones de artista, instalaciones, fotografía, registros de acciones. El grupo de danza  experimental de Ruth Rachou ejecutó una performance con guión de Ferrari en la instalación de éste, y su registro dio origen a un film del artista.

Si observamos los elementos utilizados en Bolinhas y el título de la obra, podemos rastrear su genealogía en la campaña publicitaria que Ferrari creó en 1968 para un auto. En la fotografía de la propaganda en cuestión, unas bolas de colores llenaban el interior de un automóvil de lujo rodeadopor modelos que vestían ropas también diseñadas por el artista. Un texto enigmático firmado por éste completaba la pieza publicitaria.

Bolinhas recién se convierte en objeto posteriormente, cuando Ferrari reúne en assemblages los elementos utilizados en la instalación participativa realizada en el MAC-USP: bolas de billar, texto y fotografía.

Cabe señalar que en la muestra del MAC-USP (1971) los visitantes podían llevarse las bolitas firmadas presentes en la exposición pero más tarde, cuando ese proyecto se transformó en un objeto, las bolitas, firmadas por el artista, solo pueden verse en el interior de una caja de acrílico.

Bolinhas se volvió, pues, un recordatorio de su exhibición anterior, con el fin de hacer posible la perpetuación de una idea. La fotografía incluida dentro de la caja también es la resultante de una operación de montaje. Tiene su origen en el montaje de otras dos fotografías que dan lugar a una tercera imagen. En un movimiento que opera con el anverso/reverso, negativo/positivo, surgen en esa imagen compuesta aspectos inherentes a la simbología de la revelación. La obra fue reproducida en la publicación Arte no Brasil (1979), que se convirtió en una referencia del período.

El texto del propio artista presente en la pieza tiene un carácter filosófico y funciona como un dispositivo disparador de pensamiento. Se vale de la palabra como elemento de conexión entre la realidad visible, la memoria y la utopía. Con su actividad de enseñanza e investigación, así como en los objetos y situaciones que crea, Ferrari indaga reiteradamente el objeto del arte, su ontología y sentido, buscando sin cesar el significado más profundo de la reflexión para la creación.

Texto de Cristina Freire

Bolinhas, 1971

Ficha técnica

Titulo: Bolinhas
Año: 1971
Técnica: Fotografía, caja de madera y acrílico, plástico y bolas de billar
86 × 85 × 5 cm
Nro. de inventario: 2001.77
Donación: Colección Malba

Fuera de exposición