El año de datación de Aquel hermano loco de Theo,1 Rómulo Macció recibió el primer premio internacional del Instituto Di Tella,2 culminación de una secuencia de reconocimientos obtenidos desde fines de la década del 50. Desde hacía dos años integraba, junto a Ernesto Deira (1928-1986), Jorge de la Vega (1930-1971) y Luis Felipe Noé (1933), la Otra Figuración, cuya exposición consagratoria fue en el Museo Nacional de Bellas Artes también en 1963, luego de la experiencia parisina de 1962. Aquel hermano loco de Theo integró la muestra The Emergent Decade, curada por Thomas Messer; la otra obra seleccionada fue Presidente en el balcón.

El recorrido de Macció es diverso al de sus compañeros de ruta, no solo por la temprana experiencia del diseño gráfico publicitario, sino también por su acción previa relevante en el medio artístico. En 1957 había formado parte de los artistas que compartían la abstracción no geométrica, de empatía con la tradición surrealista.3

Hugo Parpagnoli –al comentar el antes mencionado premio– señalaba que los cuadros de Macció

...son irremediablemente bellos. Sin comparar con nada sus imágenes, sin comenzar a leerlos por la izquierda o por la derecha, sin medir sus planos blancos o coloreados, sin inclinar la cabeza para hacerla coincidir con el cuadrado puesto de punta, sin ponderar la materia ni analizar las etapas ejecutivas, son bellos porque su luz violenta, sus gritos y sus gestos han sido producidos por un artista. No hay otra explicación. La crítica puede establecer relaciones entre el mundo actual y esos cuadros, puede trazar sendas a la imaginación de los espectadores, puede demostrar que con los signos de la pintura de nuestro siglo, despedazados, se puede construir otro lenguaje plástico de inesperada elocuencia, pero estas y tantas observaciones son posteriores a la comprobación visual, primera e ingenua, de un espectáculo fascinante.4

Macció trabajaba sus obras desde una fuerte gestualidad, que en algunos casos alcanza monumentalidad pictórica con la figura, o desde una idea del contorno negro. El formato tradicional del bastidor es alterado –no en este caso– para potenciar la idea claustrofóbica del espacio, particularmente en la serie Vivir, presentada en 1963.5 En Aquel hermano loco de Theo coloca –como si fuera en una ventana o un espejo, ambos términos titulan otras obras del artistala cabeza de Vincent van Gogh resuelta con líneas negras sobre trazos superpuestos y chorreaduras. Estas líneas continúan esgrafiadas en la banda roja superior. De la boca sale un globo, al estilo de las historietas, que contiene un busto, replicado en mayor tamaño en el lado izquierdo de tela, dominado por el azul. Es la representación de Theo. En el ángulo inferior izquierdo, probablemente se trate de los famosos girasoles, deshaciéndose.

En 1962 había realizado Retrato de Mondrian, con la cabeza en toda la superficie de la tela y un tratamiento expresivo de los ojos, como si el artista fuera un iniciado o un demiurgo. Ambas obras no actúan como “retratos”, ni fisonómicos ni psicológicos: son simplemente rostros que la nominación individualiza con la carga histórica de la contraposición locura/razón. Los rostros de Macció son la síntesis expresiva de lo humano, puestos en la pintura como parte de la realidad autónoma que ésta constituye, sin referencia social o política directa.

La figura no surge del caos, sino de una construcción intuitiva que apela a otra racionalidad, donde cuenta la interacción de líneas negras y trazos de colores puros –que pierden su pureza en el proceso– con la terminación abrupta del espacio. Lo gestual se superpone a la banda de color y, a la par, se contrapone al esgrafiado, que genera una trama nueva que no respeta los supuestos límites compositivos. Macció logra generar una estructura fuerte regida por sus propias leyes.

Texto de Roberto Amigo

 

Notas

1. La relación entre los hermanos es un tema de la cultura popular desde la novela de 1937 Lust for Life, de Irving Stone, adaptada en el film del mismo nombre, de 1956, con Kirk Douglas.

2.Participaron Pierre Alechinsky, Janez Bernik, R.B. Kitaj, Maryan, Hans Platschek, Achille Perilli, Paul Rebeyrolle, Larry Rivers, Antonio Saura y los locales Mario Pucciarelli y Clorindo Testa. El jurado estuvo integrado por Jorge Romero Brest, Jacques Lassaigne y William Sandberg. Macció fue invitado por haber obtenido el segundo premio nacional en 1962.

3. Expusieron como 7 pintores abstractos en la galería Pizarro, además de Macció, Osvaldo Borda, Víctor Chab, Josefina Miguens (luego Robirosa), Martha Peluffo, Kazuya Sakai y Clo- rindo Testa. La relación con el surrealismo de Phases la aportaba el escritor Julio Llinás.

4. Parpagnoli, Hugo, “Artes plásticas: Dos pintores del concurso Di Tella”, Sur, Buenos Aires, noviembre-diciembre de 1963, pp. 117-118.

4. Véase Rómulo Macció: Selección de pinturas, 1963-1980, Buenos Aires, Ediciones de Arte Gaglianone, 1980.

Aquel hermano loco de Theo, 1963

Ficha técnica

Titulo: Aquel hermano loco de Theo
Año: 1963
Técnica: Óleo sobre tela 
162,3 x 130,5 cm
Nro. de inventario: 2007.12
Donación: Adquisición gracias al aporte de Fundación Eduardo F. Costantini, 2007

En exposición